1.10.05

El faro


Y ahora que escribo? Esta compulsión por escribir acá mi diario (como si alguna vez hubiera creído que los diarios sirvieran para algo), tengo ganas de escribir, pero no se me ocurre de qué. Ah, ya se.

Me levanté hace un rato. Si, me pasé el día en cama, almorcé en la cama, porque si.

Creo que a las cuatro de la tarde prendí la tele, pero pasó algo extraño. Entre sueños, me pareció ver un documental de faros, había uno que tenía dos plantas, la de abajo era cuadrada, y la de arriba era octogonal, después aparecían unos tipos fundiendo cobre para hacer una estatua grande, al costado había un pie de cobre enorme. Después, un tipo explicaba de técnicas de construcción antiguas (decía algo de la composición de la arena, que era muy blanca y finita), y que en la zona no había no se qué materiales, por eso las paredes eran tan anchas, y me decía "ves?"

Y zaz, dejé de estar en mi cama, y aparecí en medio del documental del faro, y hacía calor, y el tipo me explicaba que cuando empezaron a usar la estructura de no se qué cosa y el concreto empezaron a hacer pareces más finas. Y seguía con los materiales que usaban de combustible para mantener la llama del faro encendida, y yo veía a los que hacían todo eso, y la verdad es que estaban vestidos de forma rara, tenían túnicas, pero cortas, se les veían las rodillas, y estaban descalsos, y tenían pelo largo. Y después salíamos del faro, y nos lavábamos las manos en un piletón que tenía muchas canillas, como el piletón de la escuela donde hice la primaria, nada más que este piletón estaba en medio de un desierto.

Entonces sonó el teléfono, y me tuve que despertar. Miré la tele esperando ver el National Geographic Channel, alguno de Discovery, pero no, estaba mirando Utilísima.

Que loco no? Me puse a buscar en internet, y mi faro se parecía muchísimo al de la foto, nada más que no estaba terminado.

Ojota Japan Style

No me corrijan, puse el título a propósito. Para ser sincera, no tenía la menor idea de qué postear, pero como nena con juguete nuevo, algo tengo que escribir.
Hoy, después de la Expocomm, fui a cenar a lo de mi amigo Javi, y hablamos de mil cosas. Javi es vegetariano, y estuvimos hablando de cosas interesantes como proteínas, fibra soluble, macrobiótica, el vecino vegano de Javi, y de aquella ves que me hice vegetariana por dos meses y cuando invité a mi familia a cenar y les dije "elijan ustedes", eligieron ir a una parrilla tenedor libre y comí toda la ensalada de berro que no había comido hasta ese momento.
Como es lógico, la macrobiótica y demás temas nutritivos llevan a hablar de la soja, de ahí al tofu, y de ahí al Japón, y empezamos a hablar de las cosas de esta cultura que nos gustaría incorporar a nuestras vidas.
Lo que más me gustaría a mi sería incorporar eso de andar en patas por toda la casa. Una porque adoro caminar en patas, especialmente si hay alfombra, para rascarla con los dedos de los pies, es muy entretenido y sirve para cargarse de estática. Otra porque es increíble la cantidad de tierra y mugrosidades que traemos de la calle. Muchos se quejan de los desechos caninos, pero... alguno se puso a pensar en los chicles, y en los pollitos que algunas personas suelen expulsar asquerosamente cuando van por la calle?
Me da mucho asquito. Si tuviera un hall de entrada en casa, tendría al menos uno de esos cepillos con forma de puerco espín y pelitos para arriba, para cepillarme el calzado antes de entrar. El otro día vi uno en Okko y me lo quise comprar, pero salía un okko de la cara (de donde va a ser si no) y no me lo compré.
O si no, miles y miles de ojotas, Havaianas, de esas celestes con la cruz, pantuflas de tela, todas de colores, de todos los números, las infaltables de conejito rosado, algún patito, las patas de gallo, mis pantuflas del gato Silvestre, pero eso me traería problemas. Primero, tendría que tener lugar suficiente para ponerlas todas acomodadas de mayor a menor, respetando los pares, no sea cosa de ponerme una pantufla de conejito rosado en el pie izquierdo y una ojota verde flúo número 45 en el pie derecho. Caminaría muy raro, tratando de no patinar con el pie izquierdo, y tratando de que no se me salga el snowboard del pie derecho.
Aparte, imagínense si hago una reunión, y viene mucha gente junta, el lugar ojoteril tendría que ser lo suficientemente amplio como para que no se forme una fila en el pasillo. Se imaginan una fila que llegue a la puerta, solamente para entrar en mi casa? Habría congestionamiento. Y si todos los vecinos hicieran lo mismo? Tendríamos que establecer un área de pasillo para cada departamento, pintar las líneas y las flechas para que el pasillo sea doble mano, se mezclarían las filas, un auténtico despelote.
Pensé en un felpudo, que diga "Welcome" de preferencia. Pero así como cuando llueve salgo sin paraguas (acuérdense de la gente que no pisa las líneas de las baldosas en la vereda), también camino por el pasillo a oscuras porque recién prendo la luz cuando llego a la puerta del departamento. Bueno, siempre que hago eso, pateo el felpudo del vecino del departamento de al lado. Si todos pusiéramos un felpudo así, rígido, peludo, estaríamos pateándolo por los pasillos, y si hay muchos felpudos, se mezclarían como la gente que hace fila para entrar en mi casa.
Y si hay gente haciendo fila, y también hay felpudos pateados, se armaría un picadito, y habría que decidir la puerta de qué departamento es el arco.
Es mucho lío, mejor lo dejo todo como éstá.