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18.2.07

Salitou, de corazón, te dedico esta canción

No iba a volver por un tiempo, nunca me pasa nada y me cuesta horrores encontrar algo que poner en este blog, aunque sea una terrible pelotudez cuesta encontrarla. Pero ni bien digo "no voy a volver por un tiempo" me tiene que pasar de todo. Y encima, cosas que no me da para contar en un blog, al menos hasta que pasen un par de años ;-)

Lo bueno es que el mal humor de estar enferma se me pasó, pero como me olvidé del "tenés que hacer reposo por tres días al menos" me siento peor que la semana pasada. Pero, quién me quita lo bailado?

Les dejo la canción, y por si quieren cantarla cuando piensen en mi, abajo les pego la letra.





ZANGUANGO

Soy un imbécil
soy medio tarado
soy nulo
soy un retardado

nunca pasé la edad de la bobera
en el mate yo tengo madera
yo no se si se me nota la cara de idiota o el aire de nabo
aunque tambien soy un ganso y si un dia me canso me convierto en pavo

zanguango
zanguango

soy un zapato un estúpido, un bobo no se ni donde estoy parado
no me doy cuenta de nada soy tonto y re tonto soy un abombado
tengo un helado aplastado en la frente, en la mente tengo detergente
soy medio zonzo y tres cuartos boludo
soy necio soy un pelotudo

zanguango
zanguango

soy un vejiga
soy un banana
soy un zapallo
y un tarambana
soy un zanguango
soy un imbécil de rango
soy medio choto
soy un bobito
soy lo mas tito
soy un vejerto
un buenas noches que nunca me despierto
soy un peligro
soy un inútil
soy medio lelo
soy como un castigo del cielo, un verdadero flagelo
soy un desastre
soy un estorbo
soy mucho peor que un cero a la izquierda
soy una plaga
soy un imbécil de mierda

zanguango
zanguango

15.2.07

Yo me mimo

Hace un par de días que siento como que me falta el aire.
Primero le eché la culpa a la gran pintada gran de puertas, marcos y ventanas, combinado con una temporada muy de merde emocionalmente hablando.
No le di mucha importancia al asunto, hasta hoy a la mañana. Ya no era como que me faltaba el aire, realmente me faltaba el aire. Así que agarré mi carnet dorado, mi tarjeta de crédito (con la farmacia nunca se sabe), puse una revista en la mochila y partí rumbo a la clínica.
Después de una auscultación, unas cuantas radiografías y una nebulización completamente al pedo, al pedo porque me dio taquicardia, me dejó temblando y el aire me sigue faltando, llegó el diagnóstico: bronquitis, broncoespasmo, sinusitis.
Y a eso las indicaciones: por sobre todas las cosas, reposo (como hace meses que lo único que hago es reposar, seguiremos en la misma), nebulizaciones, mucolítico, descongestivo, antihistamínico, antibiótico, enormes pastillas de colores para probar si es cierto que gracias a que no tengo amígdalas pueden pasar todas juntas.
Hace un par de meses pensé en darme de baja de la obra social, se está poniendo difícil pagarla todos los meses, y para no usarla. Pero en momentos como este, tengo que agradecer de no haberlo hecho, agradecer la atención que recibí: casi no tuve que esperar, las radiografías me las hicieron en el momento y no tuve que pagar nada extra, y por sobre todo, agradecer el descuento del 50% en medicamentos sin vademecum, porque el chiste me salió carito carito.
A qué viene el título del post? A que a los enfermos hay que cuidarlos y tratarlos bien, y como me cuido solita, me dije "quedate tranquila, te vas a curar en diez días nomás, y ahí vas a poder seguir reposando pero sana", me fui a comprar los remedios, me compré una coca, y ahora me voy a preparar la merienda, me la voy a llevar a la cama, voy a prender una velita de vainilla, leeré, tejeré o miraré tele, y me dedicaré a reposar y a hacer y pensar solamente en cosas que me hagan bien.
Sepan mi ausencia (justo cuando me estaban dando ganas de escribir de nuevo), estar enferma me rompe demasiado las que no tengo y me pone de muy mal humor.

Nos vemos ;)

Update (ya empezó el mal humor):
Tengo que tomar una pastilla de antibiótico, dos de antialérgicomucolíticoantihistamínico y hacerme tres nebulizaciones por día durante ocho días. La cajita del antibiótico me trajo ocho comprimidos, joya, pero en vez de 24 ampollitas del liquido para nebulizar tengo 20 y en vez de 16 comprimidos de antialérgicomucolíticoantihistamínico tengo 10. Laboratorios de mi corazón, media pila please, pónganse de acuerdo con los médicos o cambien las presentaciones, ya lo hicieron con los antibióticos (alguien se acuerda cuando le sobraban 4 comprimidos de amoxidal o tenían que volver al médico porque le faltaban 6?), no les cuesta nada hacerlo con el resto de los medicamentos.
No me gusta tomar remedios :-(

23.11.06

Cuando tenía...

... más o menos ocho años, mi viejo me regaló un microscopio, de esos que venden en las jugueterías. Tenía tres aumentos, una pluma en un portaobjetos, casi todas las hormigas de casa pasaron por ese microscopio, plantas, líquidos varios, hasta alguna que otra gota de sangre resultante de algún accidente de costura.

Cuando tenía once años, para el día del niño pedí un juego de química. Me dijeron que no, que iba a hacer volar la casa. Y todo porque tenía en un frasco grande de mermelada lleno de azufre, carbón y limaduras de hierro, todo bien molido y mezcladito... Me regalaron un juego de magia. Química, magia, a los once años no hay diferencia no? Si, la magia no explota :-P

Ahora me pongo a webear y veo esta noticia.


Digo, los viejos de este pibe no tenían miedo de lo que hacía el pibe en el sótano? O no tenían ni idea?

Por qué nunca tuve sótano, o altillo?

Ufa

21.11.06

@#!$!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Juro que cuando viajo en colectivo se me ocurren miles de cosas para postear. Tengo pendientes dos temitas para comentar, preguntas que responder. Todas las palabras aparecen danzando detrás de mis párpados, ordenaditas, fuente Times New Roman, pasando en fila cual screensaver marquee o como se llame el que tengan, si lo tienen.

Hasta vi nacer la idea de un libro onda "volví de la muerte y escribí un libro para contar mis experiencias", pero más tirando a "dejé de laburar y escribí un libro para contar mis experiencias, y ver si al menos con eso puedo ganar unos mangos". Me imaginé la introducción, los títulos de los capítulos, un final, la tapa verde oscuro con letras amarillas y hasta el uso que le darían los lectores, todo eso en menos de un minuto, pero fue cuestión de agarrar la lapicera, abrir el cuaderno, escribir un título y media frase para que apareciera el gran agujero negro y se tragara todas las letras, palabras, frases, párrafos enteros, etc.

Y todo lo demás se hace humo cuando me siento frente al teclado.

No puedo juntar dos pensamientos coherentes sin un divague de cosas incompletas y sin sentido en el medio. Digámoslo así: me pongo a escribir y "me tildo", y si reseteo, empiezo otra vez y me vuelvo a tildar, quiero formatear, pero parece que no tengo permisos y la clave de administrador "no entra".

Parece que tuviera un secarropas centrífugo en la cabeza, o un escurridor de verduras de esos a los que hay que darle vuelta a la manijita y la ensalada no parece una sopa.

Please, si ven el enchufe, desconéctenlo, aunque sea de un tirón, que ya me estoy mareando.

Ténganme paciencia, espero volver pronto.

27.10.06

Cinco meses

La cadena de sucesos iba a terminar con La llamada. No esa en la que te dicen "seven days" y en una semana se pudre todo, nononononono, es esa en la que yo digo mi numerito mágico, me dicen "pero usted qué se cree? no, ni en pedo" y yo digo "ok, como quieran, puedo esperar". Ese era el suceso que por lógica cierra el ciclo.
Como la cadena recién empezó me preparé para pasar el tiempo que demorase en cerrarse. Elegí algo que hacer mientras tanto, preparé todos los papeles, y armé el cronograma para que todo salga bien: cuando llegue la fecha, producción frente al espejo, foto 4x4, una hora de espera para que esté, partir de casa con mi carpetita y todos mis papeles ya sellados, autenticados, validados, en regla y arrancar con los planes
Y llegó la llamada, ayer, me hicieron la pregunta maldita, esa que supuestamente si yo no supiera sus intenciones me haría bajar el numerito. La pregunta maldita me hizo saltar la térmica, y con la calentura de la bronca y la frialdad de "yo puedo ser más turra que ustedes y todos sus amigos juntos" el numerito creció automáticamente. Después de un silencio, me contestaron "ok, si no les parece bien, seguimos esperando". Dije "si, seguimos como hasta ahora".
La fecha de inscripción es mañana (y el lunes y el martes), ya tengo todo listo menos la foto, eso cae en el plan de mañana, pero a la tardecita sonó el teléfono "estuvieron de acuerdo, será en cuotas, la semana que viene te llamo, firmás y listo".
Se cerró la cadena? No me parece, se salteó unos cuantos eslabones. Si se cierra ahora, sería como tirarme a la pileta sin saber nadar, confiando únicamente en que el agua que hay no me llega al cuello, pero puedo tropezar y ahí si que no hay quién me salve, porque nadar no se.
Decidí no pensar, igual tengo que esperar cinco meses. Tranquilamente puedo esperar un año, y mientras tanto no suspender ninguno de mis otros proyectos, abandonarlos cuando sea el momento propicio para concretar mi plan a largo plazo es diferente. Si todo sale bien, lo voy a hacer, pero si no, al menos tengo lo que empiezo ahora.
Igual, hay cosas que no cambian, todavía no vi ni un porcentaje del numerito, mi capital total no supera los diez pesos, y antes de que pasaran diez minutos de la llamada me llegó el mangazo. Dije que no, y se que la cosa no va a quedar así, ahora se vienen el "dale, qué te cuesta", seguido del "pobre, siempre ayudó a todo el mundo y ahora no tiene a nadie a quién pedirle ayuda", pero yo se que no es cierto, que no soy la única que puede ayudar, y que muchos que si podrían se están haciendo los boludos, y que hacerlo les costaría menos que a mi, así que seguiré diciendo que no. Pero igual, me hacen sentir mal, porque yo se que todos se hacen los boludos y salen rajando cuando las cosas están mal, pero a mi me costaría mi futuro, y ya lo dejé de lado más de una vez por ayudar a alguien, pero igual me jode.
M**rd*, siempre tiene que aparecer algo para cagarme las buenas noticias?
No importa, yo sigo.

24.7.06

Fin de semana


Este fin de semana no estuve sola.
Este fin de semana fue uno de esos en los que la soledad pesa. Mucho.

21.6.06

Tengo ganas

Tengo muchas ganas de escribir y pocas de pensar, así que pondré lo que me vaya saliendo.

Ahora que tengo nueve horitas más de tiempo por día y ya pasé por la etapa de dormirlas completas, estoy buscando cosas para hacer. Todo sea por evitar que me caiga la ficha de "tengo más de treinta, no tengo título ni certificaciones y tengo que buscar trabajo".

Desde que dejé de ir a la oficina me sorprendió lo rápido que me volvieron las ganas de hacer cosas. Todavía no superé la etapa de no poder concentrarme al leer algo, pero voy de a poquito, el lunes-martes aprobé un examen y tengo que preparar otro, de a poquito será.

Lo primero que se me ocurrió fue reflotar dos proyectos que tenía completamente abandonados: remodelar mi dormitorio y armar una pecera-estanque en mi patio. Por ahora estos proyectos solamente son ideas y dibujos, hasta que pueda aprovechar que tengo un arquitecto en casa y esos dibujos se conviertan en un plan concreto y una lista de tareas.

Para mi sorpresa, fui poseída por el espíritu del ama de casa. Desde que me levanto hasta que me acuesto me la paso viendo manchas en azulejos y buscando rincones donde pasar el plumero atrapapolvo, el autobrillo, el lustramuebles. La semana pasada ataqué el baño, del piso hasta un metro ochenta (hasta ahí llego) quedó impecable, da pena bañarse. Hasta me di el lujo de hacer pruebas con varios productos para ver cuál saca mejor las manchas de jabón de la mampara de vidrio de la ducha. Ayer salí a comprar algo para la cena, y volví armada con cuatro bolsas de cosas: limpiavidrios, lustramuebles, autobrillo, trapos, franelas, escobillón, secador, y un hermoso aerosol para limpiar el horno. Se que es algo pasajero, la limpieza del hogar definitivamente no es lo mio, pero mientras me dure el ataque aprovecharemos los resultados.

Esta semana fue una semana de primeras veces.

El lunes conocí a Dave, el marido de mi amiga Gaby. Capo total, me cayó tan bien como las pocas veces que chateamos, quizá más. Gaby está igualita que la última vez que la vi hace casi dos años, antes de que se fuera a vivir a Canadá. No, no está igualita, está más linda, se trajo de allá algo maravilloso: una pancita de tres meses que crece de a poquito, y que parece tener un par de "pasajeros", o uno bastante grande :-). Tomamos mate (Dave una chocolatada) por casi cuatro horas, y parecieron pocas. Desde que me avisó que volvían nos dedicamos a hacer una lista de cosas para hacer llegado el momento, y el momento llegó. Ya cumplimos con la primera, quedamos verdes de tanto mate. La próxima serán las películas y la pizza (ella adora mis pizzas y yo adoro que alguien adore mis pizzas), seguirán el bingo (otra primera vez), el zoológico, los lagos de palermo, shoppings varios, cine, la República de los Niños... hay muchas cosas por hacer, y por suerte, mucho tiempo para hacerlas.

Otra cosa que hice por primera vez fue limpiar el horno. No es de cochina, fue por falta de tiempo, siempre me conformé con una repasadita después de usarlo, pero esta vez fue a fondo. Adquirí uno de esos aerosoles que prometen limpiar en frío y sin vapores molestos. Lástima que no avisa de ese perfume a limón que disuelve lentamente los pulmones (todavía estoy tosiendo), pero los resultados son asombrosos, nunca pensé que algo pudiera juntar tanta mugre.

También hice mi primer empanada gallega. La versión Salitou es una simple tarta de cebollas, pimientos de todos los colores y pescado, de lata esta vez, la próxima será en filet. Espero que el sabor sea directamente proporcional a la pinta porque quedó de lujo, doradita, prolijita, alta, copia exactamente la forma de la tartera y el olorcito arrancó más de un "mmm... qué olor rico que sale del horno... qué estás haciendo?". Está tan linda que da lástima comerla, pero mañana será prolijamente cortada y degustada. A modo de celebración.

Qué estoy celebrando? La vuelta de mis ganas de hacer cosas.

3.6.06

Dicen que el tiempo es algo relativo. No se si tendrá que ver con la teoría de don Albert, al menos en mi caso, sino más bien con eso de que a veces un segundo es una eternidad y otras dos horas pasan en menos de diez minutos.

No gente, no estoy cucú, al menos no más que de costumbre. Pasa que la cantidad de cosas que me pasaron últimamente son muchas, tantas que un mes se me pasó en menos de dos días (bueno, parecieron dos días). Si esperan leer a continuación una lista de las cosas que me pasaron, les ahorro la decepción al final del post: no voy a poner una lista de las cosas que me pasaron :-)

Qué voy a poner en el post? Lo que salga.

Pepi: la radiografía es de mi codo esguinzado. Puse la radiografía porque logré escanear una y me gustó, y porque el señorito me hace acordar de a ratitos que me lo esguincé, y gracias a él tendré mucho tiempo para estudiar mientras la/el kinesióloga/o me pone aparatitos raros para que me quede como antes del esguince, si es posible mejor.

Cuando las cosas pasan muy rápido, es como si no me pasaran a mi, como si estuviera hojeando un álbum de fotos ajeno, o peor, como si estuviera viendo televisión. Y tiene el mismo efecto en mi persona que la caja boba: me quedo mirando con la boca entreabierta y la mirada perdida, un ojo en la pantalla y el otro mirando hacia el infinito.

Y asi me siento, como si estuviera mirando una novela, aunque no tan entretenida como las novelas de la tarde que estuve viendo últimamente.

Estoy mirando un capítulo en el que la protagonista, con el codo esguinzado (como yo), está tirándose a la pileta desde lo más alto, es de noche y no ve si abajo hay agua, ni siquiera si hay pileta. Pero eso no importa, porque la sensación de levedad, de flotar, sentir el airecito que pasa por todos lados hace olvidar que está en plena caída, y no deja lugar a pensar en lo que pasará cuando se aleje lo suficiente del cielo y se acerque todo lo posible a la tierra.

Hay cosas que me quedaron picando de ese capítulo (que todavía no se termina), y una de ellas es cómo muchas veces ante una situación de abuso no reaccionamos, y hasta nos cuesta plantarnos y defender nuestros derechos. Aclaro que no soy mujer golpeada ni golpeadora, mi familia es fantástica a pesar de sus pecualiridades, mis amigos siguen valiendo oro, mi perro se porta cada día mejor y mis peces nadan lo más panchos en su pecera. Sigo, estaba con el tema del abuso. Todo parece normal, hasta que aparece alguien y dice que las cosas no son así, que no está bien, y suena el click: "si seré repelot#$@!!!". A veces el click suena, pero hay que ignorarlo, por necesidad, por miedo, inseguridad, comodidad. Porque a veces todo está tibiecito en el fondo del pozo ciego.

Hasta que llega el momento en el que la "dignidad" vale más que cualquier otra cosa. No se exactamente qué es "dignidad", pero suena muy lindo cuando digo "mi dignidad vale más que cualquier otra cosa", y creo que al menos entiendo el concepto. Y como creo que lo entiendo, me planto.

Y llega el momento de empezar de nuevo, acaba de llegar. El momento de arreglar lo que se rompió y no le di pelota, limar imperfecciones, pulir el exterior hasta lograr una estructura sólida y firme y una cubierta lisa y brillante, un producto digno de estar en las mejores vidrieras y exposiciones, algo que infle el orgullo hasta que se acerque peligrosamente a su límite.

Ese producto se llama Salitou (bueno, así le digo yo). Algo completamente nuevo? Una versión mejorada? No, simplemente lo que siempre debió ser y por h o por b siempre quedó en suspenso.
Estoy viendo todo eso en la caja boba, cómodamente sentada en mi sillón, con las patitas en un puf, un ojo fijo en la pantalla y el otro apuntando hacia el infinito.

Y me voy a quedar así, mirando cómo van pasando las cosas, y esperando que la mala de la novela (no apareció todavía, pero siempre hay una) no arruine los planes de la protagonista, ni tome su lugar porque es más interesante, o no los entorpezca tanto que la novela se haga demasiado larga, porque si la novela es muy larga cambio de canal buscando algo más entretenido. Seguiré sentadita, hasta que llegue el momento de bajar las patitas del puf y seguir con el cambio como corresponde: teniendo plena conciencia de que me está pasando a mi y de que yo lo estoy generando.

Me siento rara, mirándome desde afuera. Mal? De ninguna manera. Me siento bien, cada vez mejor :-)

Fin del post.

20.5.06

2.3.06

Ouch



Por qué nadie avisa que cuando vuelve a funcionar duele?

Ouch!

21.2.06

Maquinita


Tengo una maquinita trabada, completamente oxidada, y quiero que vuelva a funcionar.
Creo que ya se qué le voy a poner :)



13.2.06

Azul


Me agarró el ataque de azul.


3.2.06

Too much

Necesito abrir mis alas y volar bien lejos, mucho más lejos de lo que me pueda imaginar sentada acá frente a la pantalla.


Volar bien lejos, lo suficiente como para que todo se convierta en un punto muy pequeño, insignificante, que se confunda con los demás puntos y pierda toda importancia.


Necesito volar tan lejos como sea necesario para dejar de pensar. Y cuando esté bien lejos, disolverme, deshacerme por completo, perderme y mezclarme, ser nada y al mismo tiempo parte de todo.


Sepan disculpar mi ausencia. Disfruten la vista.