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25.2.07

Final????

La idea me está dando vueltas en la cabeza. Desde hace unos dos minutos, para ser exactos. Y más vueltas le doy, más me convenzo de que es necesario, aunque corra el riesgo de ser poco original y hacer algo que hace poco tiempo veo en cada vez más blogs.

Hace un ratito di una última pasadita por el blog y no me gusta lo que se ve últimamente. Este blog se convirtió en un fiel reflejo de la pésima onda que me rodea y de la que admito generar el 50%. Y acá viene la gran pregunta (que me hago):

Por qué poner parte de ese 50% en un blog?

Si caigo en un blog con mala onda, lo primero que hago es salir huyendo. Si es un blog que visito con frecuencia, hago otro intento y me fijo a ver qué dice, pero si no, lo descarto. Entonces...

Por qué no ser coherente y dejar de hacer de mi blog algo que si fuera ajeno me espantaría?

"Pero la vida no está hecha solamente de cosas buenas"

OK, cierto, gran verdad, pero por qué darle una bolsita con popó a cualquiera que pase como si fuera la bolsita del final del cumpleaños?

Eso es justamente lo que estuve haciendo por acá, y no me gusta. Y no quiero hacerlo más. Y tampoco quiero que haya algo de eso en mi blog. Y no me da para borrar posts viejos. Ni me gustaría que queden en el archivo. Solución?

Borrón y blog nuevo.

Si tengo ganas de decirle algo a alguien, se lo digo en la cara (o como sea), y no lo pongo en un blog. Si no tengo forma de hacerle llegar mi mensaje, me lo guardo y me olvido, acumular broncas, odios y recores no es bueno para nadie.

Este es el último post de este blog. Cuando esté listo el blog que quiero volverá a estar disponible. Mientras tanto (y si tienen ganas) cuelguen una pregunta en Preguntale a Salitou.

Hasta pronto.

19.2.07

Fuego

Durante mucho tiempo escuché (aunque no lo digan, porque muchas veces escucho hasta lo que no están diciendo) que soy una cosa inútil, que no sirvo para nada, que soy una larva, que si alguien recurre a mi es como último recurso casi me convenzo.

Hasta que me cae una llamada a fin de la semana pasada. Alguien que conozco desde hace años, a quien aprecio, admiro y respeto, alguien con quien hace años no tengo contacto no solo no cree eso, sino que me dice que necesita de mi ayuda, y para algo importante de verdad. Y se prende la chispita de la esperanza, que más que chispita es una hoguera completa.

Alguien cree en mi.
Alguien cree en mi.
Alguien cree en mi.
Tengo que repetirlo, para poder creerlo.
Alguien cree en mi.

Hoy me crucé con un montón de recuerdos, de épocas muy felices, emocionantes. Me crucé con muchas caras conocidas, caras que hacía años que no veía, y todas tenían sonrisas, y me saludaban, no de lejos, sino con un abrazo, y me decían que era bueno verme. Sentí que me estaban esperando y me sentí parte, como cuando se reúnen viejos amigos y esperan a que lleguen todos para sacar la foto.

Son cosas muy fuertes, que revuelven muchas cosas viejas y enterradas hace mucho, y otras enterradas hace poco. Lo cuento acá porque tengo ganas de contárselo a alguien, y no hay nadie. Y hoy, de verdad, eso no me importa.

Afortunadamente tengo que escribir, porque si tuviera que hablar no podría.

Saben qué? tampoco puedo seguir escribiendo.

:-)

Hasta el próximo post.

12.2.07

Yo no quería, pero si me obligan...

Y no. No quería cambiar. Puro capricho.
Pero Blogger me obliga, en fin.
Digo, versión renovada para el Blog, podrá ser también una versión renovada de Salitou?
Ojalá que si :-)

22.10.06

Rumiando a la madrugada


Y si. Son casi las seis de la matina, y el muy guacho está que camina y camina (me salió un verso sin esfuerzo). Anda dando vueltas por mi cerebro, tratando de enterrar la bellota una y otra vez. Lo consigue, pero no le gusta el lugar y busca otro. Los pajaritos ya cantaron y la pared del patio empieza a iluminarse, y tengo cada vez más agujeros en la cabeza. Y por todos sale la misma preguntita: qué voy a hacer con mi vida?

En estos últimos dos años de brainstorming permanente surgieron muchas ideas locas. Irme a la m**rd* es la que más resuena, y podría decirse que es casi una decisión tomada, proyecto a muy largo plazo, pero proyecto al fin. Analizando la situación con la bolsa de hielo en la cabeza, no son muchas las posibilidades que tengo, al menos con los elementos con los que cuento hasta ahora.

Tengo ganas de volver a las noches en vela leyendo y leyendo, subrayando, revisando apuntes en mi letra ilegible, dieta de yogur y frutas antes de un examen (por qué no una Red Bull), colgarme del colectivo para llegar a horario, la mochila partiéndome la espalda. Pareceré masoquista, pero extraño todo eso, hasta extraño la noche en la que me partí la cara contra un radiador por dormir día por medio, y con un ojo verdiazul y tres chichones en serie conseguí un nueve en álgebra. Hace mucho, cuando tenía un ingreso fijo, había pensado en retomar los estudios. Más que retomar, empezar algo nuevo, y había hecho mi elección. Cara, pero la mejor. Y me llegó la "nolaboralidad", y ni a palos llego a juntar lo que tendría que pagar de cuota, salvo que me gane la lotería, cosa difícil dado que no juego. Quizá en el bingo, pero todavía no se cuándo voy a ir.

Probé con cursos, pero no es lo mismo que "algo serio", como dicen algunos, y aunque la idea me hace saltar los tapones (si, soy antigua) y realmente a estas alturas la única diferencia entre estudiar "algo serio" o "algo no serio" es el tiempo que me va a tomar, y aunque eso "serio" me lleve mucho tiempo, no tengo ganas de seguir perdiéndolo en otras cosas. Hace unos meses busqué una alternativa, un poco menos privada y menos costosa, y encontré una que me agradaba, pero ando de a pie, y las sedes están donde el Diablo perdió el poncho, o mejor dicho, donde se lo afanaron a mano armada, y desistí.

Esta madrugada el roedor estaba haciendo ejercicio, y me iluminé: y si vuelvo a la UBA? Alguna vez dije que me había cansado de los horarios cruzados y los paros docentes, pero tiene su lado bueno, lo que elegí me queda cómodo. Perdí mi regularidad hace años, menos mal, porque no me acuerdo de nada, puedo empezar de cero y esta vez sin la presión de elegir algo que tenga salida laboral o ganarle al numerito que crece y que tengo que poner en cada formulario en el que diga "edad". Esta vez elegí algo que me gusta, algo bien difícil, que tenga el grado suficiente de dificultad como para que me sienta satisfecha por no haber elegido el camino más fácil.

Una vez hice mi elección basándome en lo que me gustaba (y me sigue gustando), pero tuve que dejarlo para otra vida porque arrancaba sabiendo que no iba a lograr lo que yo quería porque el tiempo me jugaba en contra. Ahora voy a basar mi elección en otra cosa: la comodidad. Si, voy a elegir algo que me quede cómodo, que no me obligue a viajar en grupo rezando para que no me afanen, ni tomarme dos colectivos y un tren dos veces por día durante no se cuántos años. Algo difícil y cómodo.

Encontraré por fin algo que hacer con mi vida? O será este otro proyecto inconcluso de Salitou? Veremos, en un año les cuento. Nanananana, no voy a dejar de escribir durante un año, pero voy a mencionar otra vez el tema, para no quemarlo antes de empezar. Lo puse en el blog para mi, para recordarme que tomé una decisión y que al menos tengo que empezar.

El lunes empiezo. Tengo ganas de empezar ahora, pero un domingo a las seis no voy a encontrar nada abierto. Lo que si puedo hacer es ubicar mi carpetita con todos los papeles que tenía cuando salí del secundario, y acabo de verla debajo de unos libros, como si me estuviera esperando, ahora me voy al sobre, cuando me levante, veré qué tengo y qué me falta. El lunes volveré a hacer la fila para autenticar la copia de mi título, posaré para la foto 4x4, y en la semana haré la fila para que me lo legalicen.

Fin del post.

16.10.06

Etapas

  1. No pensar. Intentar recuperar el tiempo perdido, las ilusiones perdidas, la confianza perdida.
  2. Analizar lo que sobrevivió al "incidente". Ver qué se puede mejorar, qué hay que conseguir, armar un plan de acción concreto, el plan maestro, el que nos va a poner otra vez a flote.
  3. Empezar con el plan maestro, seguir todos los puntos, de a uno para no tropezar y tener que empezar de nuevo. Extender las redes, negociar, vender.
  4. Ver como cada uno de los puntos del plan maestro van fracasando. Hacer una pausa, analizar lo que salió mal, corregirlo, empezar de nuevo.
  5. Ver como todo sigue fracasando y el rojo crece. Ver como casi todos los que estaban siempre ahí van huyendo de a uno a medida que se complican las cosas, aún sin que les pidamos algo, quizá por las dudas, quizá por miedo a que sea contagioso. Darse cuenta que es muy fácil decir "contá conmigo", pero mucho más fácil es hacerse a un costadito y tratar de volver cuando el incendio esté apagado, el chiquero esté barrido y el mundo reconstruído.
  6. Sumergirse en el fracaso, buscar en vano lo que estuvo mal esta vez y darse cuenta de que lo malo esta vuelta no está en uno, sino en el entorno. Pensar en un cambio de entorno.
  7. El fracaso creció y desplazó todo lo demás. Cada cosa que se mire o se intente es un fracaso. Bajar los brazos, no renunciando, sino tratando de sobreponerse para poder empezar otra vez (y si, me rompo los cuernos y sigo hasta que tiro la pared a cabezazos).
  8. Acostumbrarse al fracaso, aceptar los hechos, resignarse, respirar hondo, la palabra fracaso no es tan terrible como suena cuando se ve de afuera.
  9. Darse cuenta que el tiempo es poco, y que a pesar de que estamos solos, no estamos taaaan solos como parecía.
  10. Volver a empezar, aunque sea para fracasar otra vez. O morir en el intento.

En qué etapa estoy? En ninguna, cuando la etapa cinco se puso densa me hice humo y ahí estoy, mirando todo por una pantallita, como si fuera una novela mala de la tarde, "sumergida en los resortes del colchón de la inorancia".

Me pienso quedar acá, flotando a la deriva, no hace frío ni calor, no está oscuro ni claro, el aire no está viciado ni es fresquito, no llueve ni quema el sol, no se ve una nube, ni un rayo, ni se escucha un trueno, y me alumbran muchas estrellas. Me quedo acá hasta que se me ocurra algo :-P


Fin del post